Las apiladoras y las transpaletas son dos tipos de equipos de manipulación de materiales que se encuentran habitualmente en almacenes, fábricas y talleres. Su funcionamiento se basa en la inserción de horquillas en la parte inferior de un palé para mover la mercancía. Sin embargo, sus aplicaciones varían según el entorno de trabajo. Por lo tanto, antes de adquirirlas, es fundamental comprender sus funciones y características específicas para seleccionar el equipo adecuado y lograr una solución óptima para la manipulación de la carga.
Transpaletas: Eficientes para el transporte horizontal
Una de las funciones principales de una transpaleta es transportar mercancías apiladas en palés, ya sean ligeras o pesadas. Las transpaletas ofrecen una forma práctica de mover mercancías y están disponibles en dos versiones: manual y eléctrica. Su altura de elevación no suele superar los 200 mm, lo que las hace más adecuadas para el movimiento horizontal que para la elevación vertical. En los centros de clasificación y distribución, las transpaletas se utilizan para organizar mercancías procedentes de diferentes destinos y transportarlas a las zonas de expedición designadas.
Una variante especializada, la transpaleta de tijera, ofrece una altura de elevación de 800 mm a 1000 mm. Se utiliza en líneas de producción para elevar materias primas, productos semielaborados o productos terminados a la altura requerida, garantizando un flujo de trabajo fluido.
Apiladores: Diseñados para elevación vertical
Las apiladoras, generalmente impulsadas por motores eléctricos, están equipadas con horquillas similares a las de las transpaletas, pero están diseñadas principalmente para la elevación vertical. De uso común en grandes almacenes, permiten apilar mercancías de forma eficiente y precisa en estanterías altas, optimizando los procesos de almacenamiento y recuperación.
Los apiladores eléctricos cuentan con mástiles que permiten elevar y descender la mercancía, y los modelos estándar alcanzan alturas de hasta 3500 mm. Algunos apiladores especializados de tres etapas pueden elevar hasta 4500 mm. Su diseño compacto les permite desplazarse con facilidad entre las estanterías, lo que los hace ideales para soluciones de almacenamiento de alta densidad.
Elegir el equipo adecuado
Las principales diferencias entre transpaletas y apiladores radican en su capacidad de elevación y aplicaciones previstas. La elección entre ambos depende de las necesidades específicas de su almacén. Para obtener asesoramiento experto y soluciones a medida, no dude en contactarnos.
Fecha de publicación: 8 de marzo de 2025
